Andrés Bello
Ahora sabremos un poco más sobre el viaje que realizó Andrés Bello a Inglaterra por razones diplomáticas. Éste no tuvo el éxito esperado pero expandió y maduró sus conocimientos.

Luego de los acontecimientos del 19 de abril de 1810, el navío en el que viajó la Junta de Caracas integrada por Bolívar, Bello y López Méndez, llegó al puerto de Portsmouth, Londres, el 10 de julio, lugar desde el que se dirigieron hacia Londres con el fin de establecer contactos con miembros de las altas esferas británicas. Pero la junta encontró graves problemas para desarrollar su labor, ya que la situación política había cambiado los intereses ingleses respecto con América. Por un lado, la invasión napoleónica a España había acercado al Reino Unido con su tradicional enemigo, frente al peligro común que representaba Napoleón. Esto significó para el gobierno de Londres tener que ayudar a la causa hispana, otorgándole créditos y ayuda a la Junta Suprema Central que gobernaba en nombre del "cautivo" Fernando VII.

Pero utilizando un doble discurso, Londres toleró la propaganda independentista americana en su territorio, en especial la realizada por Francisco Miranda, al mismo tiempo que le otorgó a los americanos la calificación de beligerantes. De esta manera, los intereses británicos respecto con la independencia de las colonias españolas de América, no fueron más allá.

La postura inglesa fue clara y, desde el principio, dieron a entender que en esos momentos, el apoyo político a la causa de la independencia era imposible y trataron de desviar las negociaciones hacia acuerdos comerciales más acordes con sus intereses, en un intento, además, de presionar a España para que les dejase comerciar libremente con sus colonias.
Otra razón para permitir el recibimiento informal de la embajada venezolana, fue la de evitar que ésta tuviera que recurrir a la ayuda francesa, pese al escaso interés que Bonaparte mostró por la región. El fracaso de la misión, provocó el regreso de Bolívar al Nuevo Mundo con el fin de sumarse a la guerra que arreciaba en el continente.

Bolívar, López y Bello fueron recibidos por Miranda en su casa de Grafton Street, donde concurrieron reiteradamente con el fin de acceder a las esferas de influencia que Miranda había desarrollado en el continente.

Después de la partida de Bolívar, Bello fue acogido por un tiempo en casa de Miranda, en donde fue iniciado en la masonería, en una nueva logia llamada Nº 7 de Caballeros Racionales, de la cual fueron sus fundadores Carlos de Alvear, José de San Martín y Matías Zapiola, mientras que López Méndez ejerció de venerable y Bello de secretario.

Bello y López quedaron a cargo de la embajada, empezando a vivir diversas penurias económicas ante el cada vez más escaso aporte otorgado por el gobierno de la naciente República.

Miranda, en su rol de líder de la causa independentista americana en Europa, aprovechó los amplios conocimientos de Bello para sumar a distintos actores al movimiento. Miranda en aquella época, residía bajo el amparo británico en Londres, con el fin de escapar de la constante persecución española al verlo como uno de sus principales enemigos.

Blanco White, le proporcionó cierta estabilidad a Bello al contratarlo como su bibliotecario y profesor particular. Junto con él se desempeñan en el periódico El Español, que no abogaba por una independencia total de España. En este medio se desempeñó como redactor y, a través de esta labor, contactó a personajes como Francisco Antonio Pinto, futuro presidente de Chile; Antonio José de Irisarri, encargado de negocios de Chile y quien impulsaría su viaje a Santiago; Servando Teresa de Mier, con quien colaboraría en El Español; James Mill, economista y político escocés y padre de John Stuart Mill; Jeremy Bentham, filósofo inglés, padre del utilitarismo; Vicente Salvá, filólogo español; Bartolomé José Gallardo; Antonio Puigblanch; entre otros.

Pese a la ayuda de Blanco White, la situación económica de Bello se hazo cada vez más precaria. En 1812 manifestó su intención de regresar a Venezuela, pero un gran terremoto que destruyó a Caracas el 26 de marzo de 1812, provocó la pérdida de buena parte del patrimonio familiar impidiendo que pudieran ayudarlo.

Para agravar más la situación, la derrota patriota y la caída de la Primera República, significó el fin de todo apoyo económico desde América y el encarcelamiento de su amigo Francisco de Miranda. Ante estas desgracias, Andrés Bello presentó una solicitud de amnistía en la embajada española en Londres, fechada el 31 de junio de 1813, curioso error de un eficiente y minucioso funcionario público.
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